"Cronología (del griego χρονο chronos,
‘tiempo’ y λογία logos, ‘estudio’) es la ciencia
determinada cuya finalidad es determinar el orden
temporal de los acontecimientos históricos; forma parte de la
disciplina de la Historia.”
“No hay
suceso en la historia que no surja de otros que le hayan precedido y que no
llegue ser origen de otros más o menos importantes.”
Orden Cronológico.
ayer pensaba en hoy, pero no estaba preparado para saber si lo que pretendía
hacer sería lo correcto. Entonces traté de programarme y una a una enumerar las
situaciones para memorizarlas y evitar desvaríos. Cuadré precisamente el
momento en que despertaría con el acto de levantarme y entrar al baño, el de
secar mi cara con el de poner la cantidad justa de pasta de diente en el cepillo,
el de guardar mi billetera en el bolsillo trasero del pantalón con el de dejar
la ropa sucia en el lugar que corresponde, bajar la escalera y evitar que mis
zapatos sin anudar produjeran una caída con consecuencias graves.
Hoy pienso en ayer. Reconozco que hice cosas malas y
que nadie me castigo por eso. Solo por ejemplo, deje de llamar a esa persona
que justamente esperaba que la llamasen, quizás no yo, pero alguien como yo.
Tampoco le dije a la mujer que espera el metro a la misma hora que yo que tiene
unos ojos preciosos. Y eso que aquellos ojos me enloquecen. Tampoco fui amable
con el tipo de la oficina cuando solamente quería hacer su trabajo y yo estaba
pensando en otra cosa.
Ahora, me resulta raro saber que existe un
“entremedio” de ayer y hoy. Pero es como el momento más terrible de la
borrachera, ese que se esconde entre el arrepentimiento y el orgullo.
Hoy fue casi exactamente como ayer. Sin embargo nadie
me previno que las cosas de ayer no tendrían remedio hoy, y que el perro que
cuenta velozmente las vueltas de las ruedas de los autos que pasan velozmente
por la esquina de mi casa, estaría a la misma hora pero muerto a un costado de
la calle. Nadie previno al perro que las personas como yo no entienden que las
cosas no tienen un orden cronológico.
Hace un par de horas (en la mañana) deje sonar el
despertador 10 minutos justos para atrasar todas las tareas del despertar, y
estuve 10 minutos despierto en la cama pensando una excusa para no ir a
trabajar. Durante exactos 30 segundos seque mi cara con una toalla rota
mientras apretaba el tubo del desodorante en crema sobre el cepillo de dientes.
15 minutos después volvía corriendo a buscar la billetera con mis documentos
guardada en el bolsillo trasero del pantalón sucio que seguramente estaría bajo
la cama.

No podemos darles marcha atrás a las agujas del reloj, y a veces unos instantes perdidos en tonterías insignificantes, hasta podrían cambiar nuestro destino. Bueno, ésta es una conclusión de mi cosecha a raíz de haber leído tu relato, pero es que resulta tan sugerente...Y está muy bien escrito, sí señor.
ResponderEliminarBesos y feliz finde, y cuidadito con el tiempo que perdermos en atarnos los zapatos...